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  1. Cuenta la leyenda que en el principio de los tiempos se reunieron los demonios para robarle a los hombres su mas ansiado tesoro, la felicidad.

    El primero de los sabios demonios decidió arrebatarla y esconderla en lo mas profundo de la mas abrupta selva para que el hombre desistiera en sus intentos de lograr la felicidad.

    Pero el mas viejo de los demonios dijo desde la penumbra que no serviría de nada, el hombre en un afán aventurero llegaría a conquistar todas los rincones de la tierra, incluso los mas recónditos y llegaría hasta la felicidad tan ansiada.

    El segundo de los demonios decidió que la mejor opción era esconderla en lo mas alto de la mas alta montaña donde el hombre jamás llegaría.

    De nuevo el viejo demonio desde el rincón de la sala apuntó que el hombre en su afán aventurero no sólo lograría llegar hasta la mas profunda selva sino también a lo mas alto de las montañas, con lo que esconderla allí tampoco serviría de nada.

    Otro de los demonios propuso hundirla en el mas profundo de los océanos para que nunca el hombre pudiera llegar hasta ella.

    Pero el sabio y viejo demonio dijo de nuevo que el hombre aunque no pudiera llegar por sus propios medios inventaría máquinas y una de ellas llegaría a la mayor profundidad y lograrían encontrar la felicidad allí escondida.

    Los demonios allí reunidos fueron uno a uno proponiendo ideas para esconder la felicidad y todas fueron rebatidas por el viejo y sabio que estaba en penumbra.

    De tal forma que a los demonios se les acabaron las ideas y terminaron por preguntar al sabio donde escondería el la felicidad para que los hombres nunca pudieran encontrarla.

    El viejo demonio, saliendo de la penumbra se dirigió al resto con voz serena y dijo:

    "Para que el hombre nunca encuentre la felicidad debemos esconderla en un sitio donde nunca se le ocurra ir a buscarla. La esconderemos dentro de sus corazones".



    Por eso, nos pasamos toda una vida buscando la felicidad fuera de nosotros, sin saber que siempre la llevamos con nosotros mismos.
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